Hablemos de la escala humana. Existe una hermosa aplicación que puede descargar gratuitamente llamada Celestia. Con ella nos situamos como un viajero espacial, que desde la Tierra puede navegar hasta los límites del universo conocido. Podemos visitar las 100.000 estrellas mapeadas. Le parecerán muchas, aunque solamente en nuestra galaxia, La Vía Láctea, se calcula que deben de haber unos 300 mil millones de estrellas. ¡300 mil millones!. Si viajásemos a la velocidad de la luz tardaríamos 100 mil años en recorrerla de extremo a extremo. Simplemente sobrecogedor.

Si le da pereza dirigir el viaje de exploración, también puede visualizar este video sobre el universo conocido. En él se hace un velocísimo recorrido desde nuestro planeta hasta los límites del propio universo. Y es que tiene límites, aunque a escala humana es como si no existieran.

Precisamente de escala humana quisiera hablar hoy. Se le atribuye a Leonardo da Vinci aquella famosa frase de “el hombre es la mesura de todas las cosas”. Una aseveración que aún siendo totalmente falsa contiene una gran verdad. El ser humano observa entiende y juzga todo ciñiéndose a su escala, que es lo mismo que decir su tiempo.

Supongo que después de echar un vistazo ahí afuera se habrá percatado de que la Tierra es menos que un grano de polvo en la galaxia. Una galaxia que a su vez no es más que una mota de polvo en el cosmos. Visto así, medir todo empleando al humano como referencia resulta algo ridículo, pero sobretodo pretencioso. Y este problema se refleja en como se articula nuestra sociedad. Se da por sentado que el humano es dueño de la Tierra. Se insinúa incluso que sus leyes tienen una base racional. Pero si uno observa la Tierra, de lejos, no puede evitar que le asalte la duda de hasta qué punto todas esas aseveraciones son correctas. Permítame que lo ponga en cuarentena. Como mucho se puede aceptar que nuestra civilización vive asentada en convenciones. Unas convenciones que pueden y deben ser puestas bajo la luz de la crítica.

Quizás este tema le parezca demasiado metafísico, especialmente en estos momentos, en los que mucha gente ya tiene suficientes quebraderos de cabeza como para detenerse a intentar comprender que es exactamente la humanidad. Pero no lo es. Y no lo es porque entre otras cosas me sirve a mí, y a usted también, como cayado sobre el que apoyarse, tan firmemente como el creyente se apoya en su fe. Permite contemplar cualquier cuestión con una cierta perspectiva, con una distancia prudencial que nos permite recordar que somos poco menos que nada. Con la mente en este estado uno puede ver que muchas cosas importantes lo son menos. Y que muchas verdades ya no parecen tan seguras.

Bajemos a la arena política, a la economía. El ser humano lleva siglos en una pugna por el poder político, por el control de la tribu. Lleva siglos inventando maneras de acumular riquezas, no escatimando en la ostentación y haciendo uso de ellas a su vez para controlar su entorno y satisfacer sus deseos. Pero con esta nueva perspectiva, la vida de un reyezuelo cualquiera, por muy magnífica que sea su biografía no es más que un pequeño suspiro. A efectos de escala cósmica, la pasión del ser humano por estas cosas resulta ridícula, míope. Para mí es triste y sintomático que nuestros líderes aspiran tan sólo a un poco de esa gloria, sin levantar sus ojos ni un momento para percatarse de cuan estrechas son las miras con las que tratan de dirigir a la humanidad, al mismo planeta.

Llegados al punto en que ya hablamos en términos de globalización se impone una agenda revolucionaria. El ser humano tiene que evolucionar,no puede permanecer ad æternam en la cuna, sin empezar a dar pasos hacia la madurez de una civilización que no sea un peligro para sí misma y para su planeta. En especial tras autocoronarse rey del mundo, creyendo ciegamente que las reglas que se autoimpone e impone al resto son leyes universales, porque le conviene y acomoda, frecuentemente sin evidencias objetivas de que esto es lo mejor. En todo caso mi balance particular es bastante negativo, puesto que parece que en lo fundamental no nos hemos movido desde los tiempos de Pericles. Sí, ya sé que 2.500 años no son nada, pero ha habido mucho tiempo para reflexionar y, sobretodo, se ha causado mucho sufrimiento inútilmente. El concepto del poder y el buen gobierno sigue siendo básicamente el mismo que el de un macho dominante en una tribu de primates. Es esta manera de entender el mundo la que aborrezco. Por que el mundo es eso y mucho más y, más allá de él, quién sabe lo que será.

El bueno, el feo y el malo

Parafraseando el título de este famoso film de Ennio Morricone, hemos visto un cambio radical en el escenario político. Siendo el PP el bueno, el PSOE el feo y los nacionalismos el malo, los protagonistas. Y como en las pelis de nueva factura USA se puede tolerar cualquier cosa menos feos, pues hala, PSOE fuera. Así que nos quedamos con el bueno y el malo. Y es que España no es tan azul como algunos desearían. Es más, se puede establecer desde ya una distinción: lo azul es España, y lo que no es azul, no. Y es que el PP ha arrasado en casi todas las capitales de provincia. Ha revalidado sus mandatos allá dónde mandaba, y prácticamente ha dejado a los socialistas recluidos en su feudo extremeño. De Aragón a Canarias, de Galicia a Baleares, España es azul.

A grandes rasgos, la casi desaparición del poder territorial socialista establece este nuevo escenario prácticamente monocolor. En la parte española el PP es hegemónico, excepto en Extremadura y en Asturias, aunque en esta última se debe al efecto PAC de Cascos, que de todas maneras pactará con el PP. El PSOE retiene alguna ciudad importante, como Badalona, pero es que eso ya no es España, precisamente Catalunya, Euskadi y Navarra reviven la Marca hispanica, en dónde el PP no es ni necesario para gobernar. Y esto no resulta baladí, ya que a pesar del rotundo triunfo popular, va a tener que entenderse con esta chusma de separatistas.

Así que simplificando la cuestión, una vez eliminado el PSOE del panorama político, la elección del votante se circunscribe a español o no español. Bueno, ciertamente es una simplificación. Para empezar porque la izquierda sí que ha ganado posiciones. En Valencia por ejemplo con Compromís y EUPV, que han recogido parte del descontento del votante socialista, una tendencia que preveo seguirá en alza. O en Catalunya, donde la preponderancia de CiU, respaldada con algo tan simbólico como la capital condal, ha sido lograda en parte gracias a la atomización de las propuestas nacionalistas de izquierda, con un sonoro batacazo de ERC. Otra cosa es Euskadi, en dónde Bildu ha logrado un vuelco electoral, siendo la segunda lista más votada y arrebatando una gran cantidad de ayuntamientos a sus adversarios. Ciertamente muchos señalan que sin la ayuda mediática de la derecha más rancia, Bildu no habría cosechado este éxito. Para terminar el recorrido de las tierras del mal en Navarra, dónde a diferencia de España, encontramos una muy diversa representación de sensibilidades y subsensibilidades, permitiendo toda clase de combinaciones cromáticas, seguramente encabezadas por el UPN.

La II Restauración borbónica puede estar viendo sus últimos días

A efectos inmediatos la situación conduce a unas elecciones generales. A día de hoy ya se ven los titulares en los que el PP vuelve a arremeter para solicitar el referendo. Existe la incógnita de si alguno de los pequeños partidos apoyaría a populares en una moción de censura, que esta vez sí, podrían ganar. En todo caso, y tal como se viene denunciando desde numerosos frentes, la paulatina homologación de políticas populares y socialistas no augura ningún cambio sustancial para el ciudadano. Que cada vez percibe esta sucesión de gobiernos como una alternancia, como la que disfrutaron Cánovas y Sagasta en la Restauración borbónica. Hay quién ve el paralelismo y ya ha rebautizado a la transición como II Restauración borbónica.

Aunque en política, como en casi todo, es imposible conocer el futuro, a un servidor le da la impresión de que el votante español empieza a estar cansado, y sobretodo, irritado. España ha pasado de la champions league al furgón de cola de Europa. Azotada por la inoperancia de sus políticos, más preocupados de mantener la poltrona que de atender los problemas de la calle. El testigo pasa a los populares. Veremos qué hacen y cómo lo hacen. Pero yo no albergo muchas esperanzas e intuyo que tarde o temprano va a ser necesario hacer un stop en el camino. Una parada para realizar reparaciones de urgencia a las instituciones públicas y a la economía, empezando por los bancos. Todo eso que los acampados del 15M conocen como el sistema.

Marea azul en España

“Y murieron con las botas puestas”. Así termina la historia del general Custer y su fiel 7º de Caballería. Y así termina la cabalgata al desastre del PSOE, que se ha consumado en la semifinal, antes de la gran final de las elecciones generales del 2012 que nadie pone en duda que ya son de Rajoy.

Fuente: La Ser

Lo que resulta más dudoso es que efectivamente esas elecciones se celebren en las fechas previstas. La marea azul ha sido lo bastante fuerte como para arrebatarle a socialistas prácticamente todo. Cuando finalmente pierdan la Moncloa, me pregunto que quedará del partido, que como poco se dirige hacia una refundación total.

Ahora queda saber cuan impacientes estarán Rajoy y su equipo de llegar al poder. Si la respuesta es que mucho, entonces proseguirán con la estrategia de los últimos meses, de campaña constante de desgaste. Una campaña que parece que ya se ha vuelto a poner en marcha en boca de la flamante nueva lideresa de Castilla-La Mancha, Mª Dolores de Cospedal, la Bienpagá. Ha exigido elecciones cuanto antes, y quizás, observando el azul casi total de España sería deseable que así fuese. Lo contrario augura el peligro de una batalla estéril, tediosa, destructiva, que en poco o nada puede ayudar a España.

O quizás no sea el caso. Con un PSOE mas muerto que vivo, quizas el PP preferirá presentar lo que ahora llaman “un perfil bajo”. Esto es, dejar que Zapatero continue con sus recortes, sin sufrir el desgaste de asumir las riendas antes de hora. Pero me inclino a pensar que la gula podrá más que el cáculo político.

Fuente: La Ser

Pero ¿Realmente tenía otra opción Zapatero? Evidentemente que sí. Para empezar dimitir si era inevitable el programa de recortes, orquestado desde las altas esferas económicas de Europa. Habló de responsabilidad y de viabilidad. Pero ni sus medidas han logrado gran cosa, ni la traición a sus princios ha sido aceptada por el electorado. De hecho, el socialismo español se vendió hace mucho, cuando aceptó las reglas de mercado actuales, que hacen prácticamente imposible las políticas de cohesión social. Especialmente en tiempos de crisis.

Dos años no son nada, dos años de crisis han bastado para dinamitar a un Zapatero difícilmente batible por una oposición torpe y filibustera. Por un adversario tan poco carismático y oportuno como Rajoy. Pero ahí están los datos, marea azul en España. Otra cosa es pensar qué puede pasar los próximos años, si el PP no es capaz de enderezar un poco la situación, sobretodo para los 5 millones de parados (6 según el cómputo) que empañan cualquier valoración positiva sobre la marcha del país. Dos años no son nada, y creo adivinar que el PP puede encontrarse en la misma situación antes de los esperado.

Esta es la razón por la que entiendo que los populares pueden morir de éxito, especialmente si Zapatero decide tirar ya la toalla y pasarle la pelota a Rajoy. La crisis es un monstruo que aún puede fagocitar al próximo gobierno. Y no hay duda de que en ambos casos sería total y absolutamente merecido.

El polémico papel del 15-M

El dichoso 15-M, ese movmiento de perroflautas, que no ha hecho más que molestar con su inoportuna irrupción pidiendo la luna. El 15-M ha venido a ser el dedo acusador a toda la clase política de que está haciendo dejación de sus funciones. Cosa que comparto totalmente. Pero esta protesta de “indignados” a quién ha hecho daño es especialmente al PSOE, porque es el electorado de izquierda quién ha estado receptivo al mensaje: “El PSOE ha traicionado sus principios, ha traicionado a sus votantes”. Y claro está, las traiciones se pagan. Rizando el rizo, José María Barreda, el Ávax de la Mancha, que creyó que traicionando al traidor de su amo iba a ser recompensado, ha visto como Labienpagá le ha pasado por delante.

¿Quién es Enrique Dans?

Pero resulta que van apareciendo en la red análisis que señalan que, después de todo, el 15M pudiera ser no tan fresco, juvenil y espontáneo. Para empezar porque como bien sabe Enrique Dans, uno de sus impulsores, con buen marketing viral se puede vender cualquier cosa. Y quizás la idea que mejor se ha vendido es que la izquierda ya no está con el PSOE, o viceversa que vale igual, precipitando su caída de manera rotunda y anticipada. ¿Y que mejor manera de venderlo que empleando la inocencia, frescura y espontaneidad de la juventud? De ser cierto que son precisamente esos poderes económicos quienes en la sombra  han orquestado y canalizado, con suma delicadeza eso sí, esta pequeña deflagración de descontento popular, me quito el sombrero y le digo a los españoles -macho, la lleváis clara-. Imagino los pensamientos de impotencia de Rubalcaba, quién en ningún momento tuvo oportunidad real de disolver las manifestaciones.

Pero como todas las buenas teorías conspirativas, resulta difícil de demostrar. En todo caso habrá que estar atentos a la evolución de la movida. Después de todo ha sido un fogonazo que quizás ha prendido una mecha de algo mucho más grande. Eso es lo que esperan y desean muchas de las personas que simpatizan con la izquierda y la democracia. Parece una obviedad, pero a veces hay que recordar lo que es una democracia y lo que significa.

El votante “indigno”

Y esta es la interpretación de los socialistas. No puede ser de otra manera, ya que los votantes le han hecho la cama a un partido que los intentó engañar en 2004, y que desde entonces ha enmarañado, judicializado y en definitiva convertido en una pelea de girls en el barro la política nacional. Empleando cualquier cosa que fuese susceptible de agitar a su electorado y desalentar al del adversario, ya fuera los muertos de ETA, las peras y las manzanas o el atentado al espíritu de la transición perpetrado por Garzón. Y los españoles parece que finalmente les han perdonado sus corruptelas, sus mentiras, su chapapote. Por esto y no sin cierta razón, los socialistas se quejan de un electorado “indigno”, muy especialmente el desastroso líder del PSPV Jorge Alarte, que no ha acertado a darle otra explicación a sus mediocres resultados en Valencia.

Pero el votante español hace tiempo que perdió la dignidad. Ahora muchos se conforman con pan y circo, aunque sea del malo, aunque sea Hacendado. Y si es posible, volver a revivir aquellos maravillosos años en los que el verano español era azul, con una legión de obreros construyendo por doquier, para que los nuevos pijos dispusiesen de vistas al mar y aparcamiento para su nuevo 4×4. Esa es la verdad. Y esta utopía es la que ya no puede vender Zapatero, cuya gestión de la crisis ha sido, como poco, desastrosa. El dinero, si es que lo hay, sólo lo puede traer el PP, esa es la idea que ha calado profundamente en el imaginario del pueblo llano.

Pero me temo que por mucho que se lama las nalgas a los triunfadores del 22M, esos buenos tiempos no volverán, al menos no para la gran mayoría. Y quizás me equivoque, pero llegará un dia en que volverán a ser los españoles más progresistas los que tendrán que, una vez más, salir a la calle para propiciar un cambio, que se hace más perentorio que nunca. La democracia española ha envejecido muy rápido y muy mal, tiene las venas esclerotizadas y necesita cambios profundos. Tiempo al tiempo.

15-M, Cristina

Posted: 18 Mai, 2011 in Política

No voy a soltar ninguna perorata esta vez. Dejaré que sea Cristina quién hable por mí acerca del movimiento del 15-M promovido por la plataforma ¡Democracia real YA!. Cristina es una oyente de RNE que dejó en cuadro a los pomposos tertulianos que pagamos todos.

También resulta preocupante leer cosas como esta: “Durante la protesta la conexión a internet era casi imposible, los fotógrafos han tenido que desplazarse hasta la Plaza Mayor para poder enviar sus fotografías a causa de los inhibidores de frecuencias, twittear y consultar páginas web era casi imposible en el kilómetro cero“.

La prensa internacional se ha hecho eco de la protestas, un vídeo de la televisión Russia RTT:

Y en AlJazeera:

Spanish anti-crisis protesters defy ban – Europe – Al Jazeera English.

Por lo pronto decir que hay muchas ideas de Popper que me gustan, especialmente su gusto por la posibilidad de cuestionar lo que sea, muy especialmente los sistemas políticos y filosóficos. Y aunque puedo entender que se pueden trasladar algunas al ámbito económico lo cierto es que a día de hoy no he visto ninguna relación consecuente entre los enunciados de este liberal, y lo que se describe como una economía liberal, añadámosle de corte occidental.

Y no lo veo porque efectivamente tal como se ha señalado no estamos en una economía realmente liberal. Pero no es esto lo que me preocupa. Me preocupa más bien que todavía no se señale al establishment financiero-político como un enemigo más de la sociedad abierta, parafraseando el título de la obra de Popper. Entre otras cosas porque presenta una visión de la sociedad y condición humanas en general plagadas de dogmas tipo “el beneficio es bueno”. Cosas así me provocan una furibunda irritación, pues no consiguen otra cosa que confundir al público y tergiversar palabras bien intencionadas para arrimar el ascua a los advenedizos.

El problema de fondo, creo que esto también se ha señalado en algún foro de esta casa, es que el concepto de liberalismo, en concreto en lo que se refiere a las libertades intelectuales topa con un muro. Que es el de la naturaleza humana, o si se quiere, del papel del individuo ante la disyuntiva de bien individual y bien común. El “liberalismo” actual se salta a la torera el “harm principle” de Stuart Mill, convirtiéndose de facto en una excusa meramente argumetativa para promover actitudes antisociales. Y no es difícil relacionar esta perversión de valores con los problemas de convivencia en nuestra sociedad actual, muy especialmente con los jóvenes.

En realidad el liberalismo, como camino al anarquismo opuesto al socialismo, se queda encallado en el camino. Y aquí sí que hay que echar mano de Marx para entender que la historia es la pugna entre los que tienen y los que no tienen, ya sean tierras, oro o privilegios. A lo que añadiré que con esta crisis se me revela que además esa pugna es bidireccional. Es decir, que los que tienen además pugnan para aumentar distancias o como mínimo para mantener posiciones. Así es, ni más ni menos.

De ello se deriva que aún desconfiando de los modelos “perfectos” que pretenden ideas como las de Marx o Platón, no es menos cierto que dada la experiencia de siglos acerca de cómo se comporta el ser humano, es necesario revisar constantemente el estado de las cosas e implementar las correcciones necesarias. Coartando si es necesario, que lo es, el acceso ilimitado a los bienes por parte de los individuos. Hasta la fecha son muy pocos los ejemplos en los que la acumulación de dichos bienes, y de los privilegios que en una sociedad como la nuestra conllevan inherentemente, provienen o derivan en un comportamiento razonable o si quiera aceptable. Especialmente en una sociedad que valora la independencia, y por tanto responsabilidad, individual.

Por tanto, mi conclusión es que no se dan las condiciones objetivas para implementar un sistema verdaderamente liberal. Ya que éste se ve inmediatamente secuestrado por intereses particulares, impidiendo el desarrollo de una sociedad abierta, tal como pedía Popper. Resulta tristemente gracioso que estas son exactamente las mismas causas que impidieron el desarrollo real de una sociedad socialista. O dicho de otro modo, por encima de los conceptos ideológicos, sociales y económicos se impone la realidad del yo contra el prójimo. Una realidad que ni siquiera nuestras democracias han sabido franquear. He ahí el drama de la izquierda hegeliana y de los liberales honestos, que se levantan cada día leyendo en titulares las miserias de quienes deberían ser ejemplo.

La pulsión nacionalista de Catalunya siempre ha estado ahí. Aunque en el resto de la península, en general, se da por sentado que el proceso asimilador es inevitable y que toda resistencia es fútil.

Pero la realidad se muestra algo terca. Así que en periodos de agitación esta pulsión vuelve a aparecer en la superficie. Y en esta ocasión no es diferente. Razones para ello no faltan:

Una balanza fiscal deficitaria en por lo menos 18.000 millones de euros.

El proceso fallido del Estatut, que se saldó con una sentencia del Tribunal Constitucional que fue percibida como una agresión identitaria.

La política de infraestructuras del Estado, que prima sin tapujos a la capital frente a la periferia.

La negativa del Gobierno central a cumplir algunos de sus compromisos con Catalunya.

Las declaraciones de políticos españoles, que señalan a Catalunya como un problema.

Las declaraciones de periodistas españoles, que señalan a Catalunya como un problema.

Las declaraciones de españoles, que señalan a Catalunya como un problema.

Y claro, resulta normal que muchos catalanes, a su vez, vean a España como un problema.

Esto ha sido hábilmente canalizado por quienes denuncian el trato desigual para con respecto a otras CCAAs. De hecho hay cálculos de que la diferencia entre el PIB producido/dispuesto es de un 11%. Lo que la convierte en una paria entre las ricas.
Desde luego Catalunya tiene ese problema, y muchos más. Pero en lo que concierne estrictamente al apartado económico resulta sonoro que muchos empresarios hoy día se manifiesten abiertamente a favor de la secesión. Alguien podría pensar que tienen el cerebro bien lavado. Pero hablar de empresarios catalanes, si hacemos caso al tópico, significa preocupación por el bolsillo. Y lo cierto es que a estas horas queda claro que estar en España no renta. Y sólo esta razón ya es una explicación a que la presión independentista se incremente.

Otro problema añadido es el de la calidad de los sucesivos gobiernos de la Generalitat. Básicamente han seguido el modelo de despilfarro típico ibérico, sólo que a base de endeudarse, ya que ya sabemos que el dinero invertido per cápita es inferior a la de la mayoría de CCAA.

Así que llegados a este punto se entiende el problema que supone para Mas y su gobierno “del millors” el ver limitado su techo de endeudamiento, mientras se le niegan 1.400 millones de del fondo de compensación. Y ante este drama Mas corta por lo sano, es decir, empezando por la sanidad. Eso sí, clamando con que en Madrid no se les trata bien.

A buenas horas mangas verdes, puesto que resulta paradójico que en tiempos de bonanza no se hiciesen las inversiones necesarias para preparar a la economía catalana, y por extensión española, para los desafíos que suponen no sólo las naciones emergentes como China o la India, si no también en el aspecto tecnológico, en el que Alemania, Japón o EEUU se presentan intratables.

Claro, estas inversiones se deberían haber detraído del ladrillo y de fastos varios, que indistintamente del color del gobierno de turno, se han prodigado sin control alguno. Ejemplos notables los hay por toda España, como el AVE Madrid-Sevilla, La Ciudad de las Artes y las Ciencia de Valencia, El Palma Arena en Mallorca, los aeropuertos de Ciudad Real y Castellón. Pero seguro que usted conoce más ejemplos de estas tendencias faraónicas, de gran presupuesto y nulo impacto económico.

No es difícil imaginar cómo son los sueños húmedos de los políticos, inaugurando a todo trapo y sin que falte de nada:

Así que después de tanta fiesta, resulta que la resaca la estamos pagando los que no estuvimos presentes.

Finalmente indicar que indistintamente de los políticos y de cómo va la economía, en la Catalunya rural hace tiempo que las posiciones soberanistas son mayoritarias.

En estos mapas se aprecia la rápida evolución del independentismo.

Así que en realidad esto es como un detonador, que hace tic-tac, sólo es cuestión de tiempo para que el asunto alcance la masa crítica necesaria para convertirse en ineludible.

¿Y mientras tanto que se hace en Madrid? De momento negar el problema. Por que aceptar que este proceso existe, significaría reconocer también que hay que hacer algo. Y el gobierno central no está para fiestas. Veremos sin embargo que es lo que acontece en las elecciones de 2012.

La hora del planeta

Posted: 25 Març, 2011 in Ecología, Internacional
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Sí, estamos ante una de esas propuestas de color de rosa. De las que le gusta defender al ZP versión Bambi o sus alumnas aventajadas Aído y Pajín. Pero claro, esta vez no se les puede achacar el invento, de manera que, no sé si a empujones, hasta el ecoescéptico PP ha terminado sumándose.

Por si no se ha enterado WWF, es la mayor asociación conservacionista del planeta, seguro que la recuerda por el entrañable oso panda. Si acaso no anda convencido de la idea, por lo menos secúndela para guardar las formas. Será este sábado 26, a partir de las 20:30 todo dios apagará las luces en respeto de la madre Tierra, que tanto nos quiere. Endesa no se lo va a agradecer, de nada.

Aún no ha terminado el suplicio para los japoneses. Además de seguir aumentando la cifra oficial de víctimas del terremoto y posterior tsunami, viven momentos dramáticos, pendientes de lo que sucede en los reactores de Fukushima.

Ya hay gente con calculadora en mano estimando los costes de la tragedia nuclear, un coste que recaerá directamente a los bolsillos de los japoneses. Por no hablar de los daños a la salud de la población, a la agricultura, a la pesca… Este magnífico artículo publicado en La Vanguardia, nos abre los ojos acerca de quién maneja la industria nuclear, y por qué hemos de temer que las cosas son peores de como nos las cuentan.

Curiosamente, y a pesar de las llamadas a la serenidad que nuestros ilustres nos dirigen, tenemos ya sobre la mesa un efecto Fukushima. En Alemania parece que han entendido las señales de peligro y eso le puede costar la cancillería a frau Merkel. Veremos que pasa en Francia, sede de gran parte de las centrales europeas. Respecto a España, ya sabemos que Zapatero caminará en la dirección que sople el viento.

Sin tener todos los datos en la mano, a un servidor ya le queda claro que esto de las nucleares es inviable, indeseable y ante todo sumamente peligroso. Así es que espero que pronto sean también historia.

Nucleares, no gracias.

Como habrán leído, uno de los temas estrella de este blog es la crisis, su orígen, sus interpretaciones… Pero poco se ha hablado de soluciones. Precisamente soluciones es lo que espera la gente. Pero parece que es algo complicado, farragoso e incluso ilegible. Me atreveré a hacer de caja de resonancia de algunas que me han gustado.

Para empezar hay que hacerlo por el principio. Vaya, por las premisas. Una de las premisas que flotan en el aire es que los de abajo irán bien cuando los de arriba vayan no bien, muy bien. Un ejemplo es el de hablar positivamente de la economía cuando las grandes empresas van bien, aunque eso sea a costa de despedir a un número escandaloso de personas. En todo caso, se crearán esos empleos el día en que las cifras de esas grandes empresas lleguen al rango de astronómicas.

En clave española, se puede decir que la mayoría de expertos, si es que eso significa algo para usted, dicen que el PIB nacional ha de situarse, por lo menos, en un crecimiento anual del 3% para empezar a ver nuevos empleos. Claro, tal como están las cosas no se esperan tasas de crecimiento a ese ritmo hasta dentro de algunos años. Lo que equivale a decir que no veremos creación neta de empleo ni este año, ni el que viene…

Y todo esto, a pesar de que los grandes bancos exhiben beneficios y el sector exportador, según declara el gobierno, ha aumentado en un 25% su actividad en un año.

Reparto del trabajo

Siendo el principal escollo para entender que efectivamente la crisis cede, es importante hacer algo para reducir la escandalosa cifra de parados española. El gobierno parece que por fin ha propuesto algo inteligible como es el apoyo a la contratación a tiempo parcial. Hay muchas empresas que por los horarios de su actividad necesitan disponer de turnos en los que los empleados se alternan para un puesto. Ni que decir tiene que en muchos casos la reducción de las horas de trabajo continuo puede ser un beneficio al rendimiento. Cosa que contrasta con la política empresarial española, que prima justo lo contrario, pocos contratos y larguísimas jornadas.

Echando una mirada a nuestros vecinos europeos se observa que justamente los más productivos tienen horarios bastante decentes. Incluyendo algo como la conciliación laboral. Algo que a muchos de nuestros empresarios les parece un lujo y derroche irracionales.

Moderación salarial y competitividad

Otra cuestión importante es la de la competitvidad. Se ha señalado que los sueldos deben moderarse, aún más, para permitir mejorar la competitividad de lo que se produce en España. Pero esas medidas se entiende se aplican a los asalariados con menores rentas. Cuando uno de los problemas más graves es precisamente la excesiva estratificación de salarios. Es más, la propuesta que desde Alemania hizo frau Merkel a los españoles respecto a la competitividad, ligando sueldos a beneficios, parece que también sólo afecta a las rentas más bajas. Por supuesto no a los funcionarios y mucho menos a los políticos y altos ejecutivos.

Por tanto, se puede aceptar introducir medidas de esta índole, pero empezando por arriba. Por ejemplo, castigando a los gestores de entidades bancarias que causen pérdidas a sus clientes, todo lo contrario de lo que hemos visto. Asimismo, limitando por ley las diferencias entre sueldos, ajustando a la alza o a la baja de manera proporcional, de acuerdo con los criterios de competitividad.

Claro, en este punto los liberales protestarán indicando que sin estímulos económicos, los empresarios y altos cargos no están motivados, además de sentir esto como una injerencia en sus asuntos. Lo que no es del todo incierto. Sucede pero, que ya hemos visto que sin normas y sin control, el beneficio que aspiran, cual cocainómano, estos altos cargos, acaban por destrozar el poder adquisitivo de las familias, y por tanto, la economía. Por esta razón es necesario implementar de alguna manera una redistribución equitativa de beneficios para hacer creíble cualquier medida de esta índole.

Persecución de la economía sumergida y la evasión de capitales

La competitividad regulada por ley, tiene un talón de Aquiles. Y éste es la economía sumergida. Ya que siempre resulta más rentable, desde el punto de vista del beneficio inmediato, evitar al fisco que aplicar sus normas, por blandas que estas sean. En esta picaresca los españoles son unos campeones, se calcula que al menos el 20% de nuestra economía está sumergida. A lo que habría que sumar los capitales que nuestros responsables empresarios hacen desaparecer del mapa español para reaparecer en islas muy lejanas.

Claro, con esta realidad se hace muy difícil llamar a la responsabilidad fiscal. Como difícil se hace el desarrollar políticas verdaderamente sociales desde el punto de vista fiscal, ante el riesgo de una estampida de capitales. Lo que en en algunos casos yo equipararía a una verdadera extorsión al Estado. Un problema que parece es común a todas las economías desarrolladas, pero que atenaza especialmente a las más liberales, y que se materializa en forma de lobbys de presión, como es el caso de FEDEA. Lo peor de todo es que estas actitudes han tenido el apoyo implícito de organismos como el Banco de España, cuyo papel como defensor de la economía de todos resulta más que discutible, así lo indica  clarísimamente el economista Juan Torres.

Estando así las cosas, con la sospecha de deslealtad desde el propio Estado, la presión política de los lobbys, así como la propensión evasora del tejido empresarial, no debe de extrañar que un servidor pida como mínimo algo de orden y seriedad antes de aplicar medidas sobre la competitividad.

Reducción del déficit del Estado

Se habla mucho acerca de reducir el peso del estado, con la finalidad de que este no incurra en déficit. Lo que ocurre es que las medidas que se proponen perjudican directamente, otra vez vaya casualidad, a las rentas más bajas. Por ejemplo y como caso más flagrante, el de las pensiones.

Nadie ha planteado seriamente que quizás la reducción del número de consistorios, que no de los servicios que prestan. O la supresión de las inútiles diputaciones, caladero de políticos sin ocupación. Pueden ser eficaces medidas que ahorren al contribuyente millones de euros, sin que lo note en los servicios que recibe.

Otro aspecto a estudiar es el de las subvenciones. Por poner un ejemplo, el de las subvenciones más o menos encubiertas a medios de comunicación afines. Hay muchos medios de comunicación que prácticamente subsisten gracias a la generosa publicidad institucional que reciben. Normalmente, no hace falta decirlo, son medios afines al partido en el poder. Un caso flagrante es el de Valencia en dónde este análisis revela hasta dónde pueden llegar las consecuencias de esta política.

Claro está que si empezamos a hacer un repaso de subvenciones que conocemos, y le añadimos las que sospechamos que existen, uno entiende que el gasto del Estado en cosas perfectamente prescindibles es enorme. ¿Por qué nuestros políticos nos recortan las pensiones y no se cortan en ayudar a los amiguetes? Es una vergüenza, enmascarada con malas artes.

Por no hablar de la corrupción. Ese pozo sin fondo en el confluyen los peores aspectos de la mala praxis expuesta en los puntos anteriores. Políticos con dos rostros, empresarios sin escrúpulos y una población desinformada se combinan para generar relaciones económicas y de poder fuera de la ley, y que van a cargo del contribuyente. Parece que algo se ha hecho, a tenor de los numerosos escándalos que animan nuestras tertulias, pero la sensación que uno tiene es que sólo vemos la punta del iceberg de lo que se cuece entre bambalinas.

Gasto energético

¿Es normal que el 80% de las mercancías españolas se muevan por carretera? Desde luego que no. Es una aberración heredera de la infame política del ladrillo, que incluyó una expansión de la red de carreteras en detrimento de otros transportes más económicos como el ferrocarril. Un ferrocarril que en lugar de ampliar su cobertura, lo único que aporta es la centralización de las comunicaciones gracias a las conexiones del AVE con Madrid. ¿Pero qué clase de estrategia es esta?

La implementación de un buen transporte público mejoraría sensiblemente el consumo energético de hidrocarburos. No medidas tan absurdas y poco efectivas como la reducción a 110 Km/h en algunos de los pocos tramos dónde es aplicable.

Las tarifas deberían incidir más en penalizar el despilfarro. Atendiendo a criterios como sectores económicos o el número de inquilinos en un inmueble. De esta manera se introduciría un criterio social y se impulsaría la reconversión de las industrias más despilfarradoras.

Crisis recientes como la de Fukushima, en lo que respecta a la nuclear, o la de Libia, en lo que son hidrocarburos, debería provocar una toma de conciencia de que la eficiencia energética es, y va a ser cada vez más, un elemento clave en el éxito económico. El problema es que al privatizarse el sector asistimos a una política pobre en innovaciones, a causa de la lógica de beneficio empresarial, cosa que probablemente está perjudicando a España frente a la competencia.

No he mencionado a las renovables, puesto que en este caso, su implementación vendrá de la mano de su factibilidad económica. Es decir, que a medida que van mejorando sus ratios de productividad energética irán adquiriendo mayor presencia en el panorama español.

Leyes antitrust

Parece que ni a los gigantes informáticos, ni a los bancos, ni a las empresas energéticas, ni a las de telecomunicaciones, ni a las aerolíneas, entre otras, les preocupe mucho esto de la libre competencia. Resulta risible que mientras apoyan la liberalización de la economía, practiquen políticas contrarias a ella mediante métodos de mercado discutibles, cuando no totalmente ilegales como el pacto de los precios o cláusulas abusivas.

Quizás para ellas sea un beneficio extra. Pero a un servidor sólo le sirven para corroborar de que esto de la libertad de mercados es algo relativo, y en todo caso explica en parte por qué la crisis la padecen en menor medida que los ciudadanos de a pie.

Si se quiere libertad de competencia, el Estado, en este caso como representante de la UE, debería tomar cartas en el asunto y hacer algo más que multar a dichas corporaciones. Pero en virtud de todo lo expuesto anteriormente pongo muy en duda de la voluntad real de poner coto a estos abusos.

Conclusión

Por tanto, se concluye que quizás si los protagonistas de esta opereta, especialmente el sector financiero y los políticos, no hubiesen barrido tanto para casa, quizás ni siquiera estaríamos en crisis. Y como telón de fondo, la percepción de que hay mucha demagogia pero poco sacrificio. Se me hace indigerible que se pida a los ciudadanos sacrificios, cuando quienes tienen que ser modelo para la sociedad se dedican a reírse ante sus mismísimas.

Espero por su bien que en España se empiecen a hacer las cosas bien. Puesto que ahora mismo entiendo que se ha ganado muy merecidamente estar en la lista de los PIIGS.

Haciendo un repaso de la historia española del último siglo podemos entender cuan complicado es esto de las intervenciones armadas. El último capítulo, Libia, nos coloca en una situación en la que posiblemente veremos un enquistamiento de posiciones. Aunque no descarto que ahora se esté negociando a marchas forzadas una salida para Gaddafi y detener el baño de sangre.

Sobre la honestidad de las intenciones de los aliados ya expuse mis dudas en el post anterior. Pienso que cualquier sospecha acerca de intereses debería ser escrupulosamente examinado. Por ejemplo, mencionar que Libia posee cerca de la mitad de las reservas probadas de crudo en África, tal y como se detalla en el gráfico.

Por tanto, se puede concluir que desde este punto de vista lo que suceda en Libia sí tiene implicaciones estratégicas. Pues aunque estemos hablando de poco más del 3% de las reservas mundiales, estas están muy cerca de Europa, con las ventajas derivadas.

Además, Francia o España, como protagonistas de la carrera por los derechos humanos, también aparecen como unos de los principales interesados en los asuntos libios:

Así que, después de todo esta puede ser la razón del ímpetu con el que se ha tomado la cuestión Libia. Por establecer una comparación sangrante, uno podría preguntarse por qué no se hizo exactamente lo mismo en cuanto se tuvo noticias de la represión marroquí contra los saharauis. Teniendo en cuenta la cercanía geográfica y las evidentes conexiones entre el reino magrebí y sus antiguos señores coloniales. Quizás es que los saharauis no importan tanto, al no poseer nada de interés. Lo cierto es que en este caso, Francia, sí hizo uso de su derecho de veto en el Consejo de seguridad de la ONU, para impedir cualquier intervención. Si esto no es doble rasero…

Pero dicho esto, ¿se debe inhibir la ONU del asunto? No, la ONU, con sus enormes defectos, como un Consejo de seguridad que es garantía de control de las grandes potencias, debe reforzar su papel como respaldo a decisiones tan delicadas como la de Libia. Es más, cada una de estas crisis debería servir para ir perfilando y mejorando su estructura y funcionamiento. Puesto que ya que vamos hacia un mundo totalmente interconectado, hace falta un foro global y representativo para consensuar las políticas hacia terceros.